EL CINE COMO RECURSO DIDÁCTICO PARA LA ENSEÑANZA DE LAS BIOCIENCIAS
El cine constituye un medio ideal promover el espíritu
crítico y el debate en cualquier disciplina, puesto que promueve la generación
de diálogos y actitudes reflexivas. Además, contribuye a la adquisición de determinadas
destrezas de tipo cognitivo y metacognitivo.
Por este motivo, muchas veces me pregunto por qué este
recurso, que está al alcance de cualquier docente, no desempeña una función más
relevante en el aula. En el caso de las disciplinas biológicas, considero que
su implementación resultaría de especial interés, por los motivos que enumeraré
a continuación:
En líneas generales, la sociedad posee una imagen distorsionada y poco realista de la actividad científica y de aquellos que la hacen posible, es decir, de los científicos. Sin embargo, esta situación podría solventarse desde la escuela, ofreciendo a los alumnos una panorámica más realista y actual de la ciencia. Para ello, en algunos casos podemos servirnos de la industria cinematográfica. La temática de algunas de las películas relacionadas con las disciplinas científicas gira en torno a situaciones o casos reales, en los que se introducen ciertas partes de ficción. Evidentemente, estos cortometrajes no pueden reemplazar el aprendizaje de determinados contenidos, dado que no es posible encontrar una película que trate íntegramente sobre la replicación celular o la estructura de los ecosistemas. Por lo tanto, el valor de estas películas no radica en la enseñanza de contenidos científicos, sino que se centra en la reflexión y la desmitificación de determinados aspectos relacionados con la ciencia. Además, resultan especialmente idóneas para el tratamiento de muchas cuestiones relacionadas con la bioética. En definitiva, favorecen el desarrollo de un espíritu crítico y reflexivo, es decir, permite que nuestros alumnos se cuestionen determinados conceptos desde un conocimiento real e informado, que seguramente no serían capaces de desarrollar a partir de la lectura del libro de texto.
En líneas generales, la sociedad posee una imagen distorsionada y poco realista de la actividad científica y de aquellos que la hacen posible, es decir, de los científicos. Sin embargo, esta situación podría solventarse desde la escuela, ofreciendo a los alumnos una panorámica más realista y actual de la ciencia. Para ello, en algunos casos podemos servirnos de la industria cinematográfica. La temática de algunas de las películas relacionadas con las disciplinas científicas gira en torno a situaciones o casos reales, en los que se introducen ciertas partes de ficción. Evidentemente, estos cortometrajes no pueden reemplazar el aprendizaje de determinados contenidos, dado que no es posible encontrar una película que trate íntegramente sobre la replicación celular o la estructura de los ecosistemas. Por lo tanto, el valor de estas películas no radica en la enseñanza de contenidos científicos, sino que se centra en la reflexión y la desmitificación de determinados aspectos relacionados con la ciencia. Además, resultan especialmente idóneas para el tratamiento de muchas cuestiones relacionadas con la bioética. En definitiva, favorecen el desarrollo de un espíritu crítico y reflexivo, es decir, permite que nuestros alumnos se cuestionen determinados conceptos desde un conocimiento real e informado, que seguramente no serían capaces de desarrollar a partir de la lectura del libro de texto.
Por lo tanto: ¿Resulta viable abordar este tipo de conceptos
y favorecer un aprendizaje significativo de los mismos en nuestros alumnos?
En mi opinión, resulta viable y necesario, si bien es cierto que requiere un esfuerzo adicional por parte del docente, puesto que el éxito en la implementación de este recurso radica precisamente en su capacidad de planificar la actividad y ser capaz de promover las preguntas y respuestas adecuadas, que motiven e incentiven a los alumnos.
En mi opinión, resulta viable y necesario, si bien es cierto que requiere un esfuerzo adicional por parte del docente, puesto que el éxito en la implementación de este recurso radica precisamente en su capacidad de planificar la actividad y ser capaz de promover las preguntas y respuestas adecuadas, que motiven e incentiven a los alumnos.
Para ilustrar los beneficios que el cine podría
suponer como recurso didáctico he escogido como ejemplo la película Medidas extraordinarias, una película del
año 2010, dirigida por Tom Vaughan. Esta película aborda aspectos relacionados
con el diagnóstico de enfermedades genéticas (en este caso, la enfermedad de Pompe),
que seguramente resulte de interés para los alumnos, puesto que se basa en una
historia real, que alude a una temática que nos invita a reflexionar sobre la
ética de la industria farmacéutica o los intereses legales y económicos que se
esconden detrás de la ciencia y la investigación. Por lo tanto, supone un
ejemplo perfecto para ilustrar cuál es la relación de la ciencia con la
sociedad y se ajusta a los contenidos de la asignatura de Biología de una forma
directa.
Como he indicado previamente, la preparación por parte del docente es fundamental, ya que será el encargado de determinar cuánto tiempo dedica a la visualización de la cinta, si dicha visualización se realizará de forma parcial o total, o de cómo promover el debate posterior en el aula, lo cual dependerá en gran medida del grupo de alumnos al que se enfrente.
En conclusión, considero que este recurso didáctico
debería tener una mayor presencia en el aula, especialmente en el caso de las
biociencias moleculares, puesto que contribuye a conectar con las emociones y
los sentimientos del alumno, lo cual propiciará la generación de procesos metacognitivos
y la consecución de un aprendizaje significativo. Además, no podemos olvidar
que vivimos en un mundo que cada vez tiende a ser más visual: nuestros alumnos
son nativos digitales, y se sienten más identificados con aquella información
que les llega a través de imágenes o vídeos, y esto es algo que debemos
aprovechar en el aula. En este sentido, el cine se presenta como un recurso innovador perfecto.
Laura Ruiz Vega (Máster en Formación del Profesorado - Innovación docente e investigación educativa)
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Baños Díez, J. E. (2005). Biocinema: la experiencia de emplear películas comerciales con estudiantes de Biología.
Chapela, A. (2014). Entre ficción y ciencia: El uso de la narrativa en la enseñanza de la ciencia. Educación Química, 25(1), 2-6
Levin, L., Arango, C. B. y Almirón, M. E. (2012). De la mesa de laboratorio al celuloide: el cine en la enseñanza de las ciencias. Revista Iberoamericana de Educación, 58, 99-117.
Levin, L. y Kreimer, P. (2012). Las dimensiones sociales de la ciencia en el cine. Ciencias, Vol. 105106, 130-139.
Pallarès, A. A., & Pañella, R. B. (2007). Cine y educación: el cine en el aula de primaria y secundaria (Vol. 236). Graó.
Pulido, J. J. (1999). El cine como medio educativo. Ediciones del Laberinto.


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